El EPP no se elige “por las dudas” ni únicamente por estética. Cada elemento debe responder a un peligro presente en el puesto y usarse junto con las demás medidas de prevención: orden, capacitación, procedimientos, resguardos, ventilación, señalización y mantenimiento.
En Argentina, los elementos de protección personal son provistos por la parte empleadora cuando el puesto los requiere. La necesidad, las condiciones de uso y la vida útil deben definirse de acuerdo con los riesgos de la tarea y el criterio técnico correspondiente.
1. El primer paso: identificar qué puede afectar al trabajador
Un mismo puesto puede reunir varios riesgos. Por eso no alcanza con decir “necesito un casco” o “necesito guantes”: hay que conocer qué actividad se realiza, durante cuánto tiempo, con qué herramientas, materiales y condiciones ambientales.
- Impactos, partículas o salpicaduras: pueden requerir protección ocular o facial adecuada.
- Ruido: se evalúan los niveles y tiempos de exposición para definir la protección auditiva.
- Polvos, nieblas, humos o vapores: requieren analizar el contaminante, la concentración, el oxígeno disponible y el tipo de protección respiratoria necesario.
- Cortes, abrasión, calor, frío o sustancias: orientan la selección de guantes y otras protecciones específicas.
- Golpes en la cabeza o caída de objetos: pueden requerir protección craneal.
- Trabajo en altura: exige un sistema de protección contra caídas definido para la tarea, con anclaje y procedimiento adecuados.
2. Principales tipos de elementos de protección personal
Anteojos de seguridad y otros protectores para riesgos de impacto, partículas o salpicaduras, según la tarea.
Tapones y protectores auditivos para exposición a ruido, seleccionados de acuerdo con la evaluación correspondiente.
Cascos para tareas con riesgo de golpe o caída de objetos, con arnés interior correctamente ajustado.
Guantes para riesgos mecánicos, de corte, abrasión, sustancias, humedad, calor u otras exposiciones, según sus características.
Respiradores y filtros adecuados al contaminante y al ambiente. Su selección requiere especial atención.
Arnés y equipo de sujeción para trabajos en altura, integrados a un sistema seguro y planificado.
No todos los productos sirven para todas las situaciones. La ficha del equipo, su marcado, certificación cuando corresponda y las indicaciones de uso forman parte de una selección responsable.

Protección compatible
Los anteojos, casco y otros EPP deben usarse sin impedir el ajuste correcto de cada elemento.
Ver EPP3. Cómo elegir EPP y combinarlo correctamente
El elemento correcto no solo debe responder al peligro: tiene que adaptarse a la persona y convivir con el resto del equipo. Un anteojo que se empaña, un casco flojo o un guante que dificulta sujetar una herramienta pueden llevar a que el usuario se lo retire o lo use mal.
Preguntas útiles antes de elegir
- ¿Qué riesgo específico se busca controlar y durante cuánto tiempo existe exposición?
- ¿El elemento corresponde a esa aplicación y a las condiciones del ambiente?
- ¿Permite movilidad, visión y comunicación suficientes para trabajar con seguridad?
- ¿Es compatible con casco, anteojos, protector auditivo, respirador, guantes o arnés cuando se usan en conjunto?
- ¿Puede ajustarse correctamente a la persona y mantenerse limpio?
La protección respiratoria merece una mención especial: no todos los filtros sirven para todos los contaminantes y un respirador no debe usarse en una atmósfera con falta de oxígeno ni en condiciones que excedan su aplicación. La evaluación del ambiente y el ajuste facial son decisivos.
4. Uso, ajuste, limpieza y conservación
Un EPP en buen estado puede perder eficacia si está mal colocado, vencido, deformado, contaminado o guardado de manera incorrecta. La revisión previa es una práctica breve que evita problemas.
- Revisá correas, arneses interiores, lentes, sellos, válvulas, costuras y cierres según el tipo de elemento.
- No modifiques piezas ni combines componentes que no estén previstos para usarse juntos.
- Limpiá el equipo según las indicaciones de su fabricante y guardalo protegido del sol, calor excesivo, humedad o contaminantes.
- Retirá de uso un elemento golpeado, rajado, deformado, vencido o con deterioro que pueda afectar su desempeño.
- Cuando razones de higiene lo aconsejen, el EPP es de uso individual y no debe intercambiarse.

Uso sostenido durante la jornada
La protección tiene que ser adecuada, cómoda y mantenerse colocada durante la exposición al riesgo.
Ver protección auditiva5. Entrega, capacitación y seguimiento en empresas
Entregar un elemento no alcanza: la persona necesita saber para qué sirve, cómo colocarlo, cuándo retirarlo de uso y a quién informar una falla. La organización también debe registrar las entregas de ropa de trabajo y EPP conforme a los requisitos aplicables.
El seguimiento permite detectar faltantes, cambios de talle, desgaste prematuro y nuevas necesidades cuando se modifica una tarea, una herramienta o el proceso de trabajo.
6. Errores frecuentes que conviene evitar
- Elegir un EPP por precio o apariencia sin relacionarlo con el riesgo real.
- Usar un mismo guante para tareas incompatibles o asumir que todos los guantes protegen de cualquier sustancia o corte.
- Usar anteojos, protectores auditivos o casco con un ajuste flojo o incompleto.
- Reutilizar equipos deteriorados, contaminados o que ya cumplieron su vida útil.
- Confiar solo en el EPP y descuidar orden, resguardos, capacitación, procedimientos o ventilación.
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